Purgar un radiador es un proceso sencillo que cualquiera puede hacer en casa. Es importante purgar el radiador para asegurarse de que el sistema de calefacción funcione eficazmente, especialmente durante los meses de invierno. Siga estas instrucciones paso a paso para hacerlo usted mismo.
Lo que necesita
- Llave de radiador o un destornillador de hoja plana
- Un paño o toalla pequeña para recoger las gotas de agua
- Un tazón pequeño si es necesario
Pasos para purgar un radiador
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Apague la calefacción: Comience por apagar la calefacción para evitar quemaduras mientras trabaja con los radiadores.
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Localice la válvula de purga: Cada radiador tiene una válvula de purga. Por lo general, se encuentra en la parte superior y lateral del radiador.
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Inserte la llave del radiador: Si tiene un radiador moderno, un destornillador de hoja plana es suficiente. Para los radiadores más antiguos, es posible que necesite una llave de radiador. Inserte la llave del radiador o el destornillador en la válvula de purga.
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Purgue el radiador: Mientras sostiene el paño debajo de la válvula para recoger las gotas, gire lentamente la llave del radiador o el destornillador en sentido antihorario. Debería comenzar a escuchar un silbido: este es el aire atrapado que se libera.
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Cierre la válvula: Una vez que comience a gotear agua, esto significa que todo el aire ha sido liberado. Cierre inmediatamente la válvula girándola en el sentido de las agujas del reloj. Tenga cuidado de no apretarla demasiado, ya que podría dañar la válvula.
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Encienda la calefacción: Ahora, todo el aire atrapado debería haberse liberado y puede volver a encender la calefacción. Compruebe si todos los radiadores se calientan uniformemente.
Recuerde, la constancia es esencial al realizar el purgado del radiador. Se recomienda purgar los radiadores al menos una vez al año, preferiblemente justo antes del invierno. Con estos pasos, puede realizar fácil y seguramente esta tarea de mantenimiento de rutina en casa.